Justo por esas mismas fechas, rondaba la Feria del Libro del Zócalo, cuando encontré muchas novelas de editorial Quitento a excelentes precios. Entre ellas se encontraba "Atlas de una Añoranza Imposible". Situada en la India desde los años veinte hasta la década de los cincuenta aproximadamente, me pareció que sería una buena adquisición para entender un poco más del período colonial y de la independencia de dicho país.
He de serles sincera, como amante del género de horror, andar por la vida con una novela de un título tan "romántico" me hizo sentir incómoda al principio. Siento verdadera aversión a las novelas de Danielle Steel y sus congéneres, y no me dejarán mentir, el título de esta novela evoca una idea romanticona y pasional que bien podría pasar por uno de esos libros. Además, la portada del libro fomenta dicha idea. Dejando de lado mis prejuicios iniciales, me sumergí en un dramón que cuenta la historia de tres generaciones de una familia.Y por suerte, el libro (aunque por supuesto tiene una gran cantidad de romance) no tenía nada que ver con esas novelas rosas de Steel.
En conclusión, sirvió perfectamente para mi objetivo inicial. Disfruté de leerlo mientras hacía mi trabajo sobre economía política. Abrió la puerta a mi curiosdiad y ahora quiero saber mucho más de este país, que hoy en día es uno de los que más crece económicamente pero en el que a la vez la pobreza azota a muchas de sus regiones. Un país que engloba una realidad distinta en cada uno de los 28 estados que hoy lo conforman. La novela de Anuradha Roy, es un libro que se lee fácil y ligeramente, que provoca suspiros y que hace sentir un país tan lejano como una realidad mucho más cercana.